Abdominoplastia y lipoabdominoplastia en CDMX
En un estudio prospectivo de 360 pacientes, la combinación de liposucción con abdominoplastia alcanzó una satisfacción superior al 99%. El 98% se volvería a operar y el 99% lo recomendaría.
Qué es y cómo funciona
empecemos por lo que solo esta cirugía puede hacer. Es la única forma de retirar la piel que sobra: ningún aparato, ninguna energía y ninguna liposucción retraen una piel que ya perdió su elasticidad. Ahora bien, un abdomen que protruye puede tener tres cosas distintas, y hay que saber cuál es la tuya porque cada una necesita algo diferente. Puede ser grasa, que se aspira. Puede ser piel que sobra, que hay que retirar. O pueden ser los músculos rectos separados, la diástasis, que hay que reparar. Muchas pacientes tienen las tres. La abdominoplastia retira la piel, repara el músculo cuando hace falta y reposiciona el ombligo. La lipoabdominoplastia hace todo eso y además esculpe con liposucción la cintura, los flancos y la espalda, en el mismo tiempo.
Para qué sirve, a detalle
- Exceso de piel del abdomen tras el embarazo o una pérdida de peso.
- Separación de los músculos rectos (diástasis).
- Delantal abdominal que cuelga y causa irritación.
- Estrías y piel laxa del abdomen inferior.
- Cicatriz de cesárea adherida o mal ubicada.
- Contorno de cintura y espalda, cuando se combina con liposucción.
Cómo lo hacemos aquí
hoy la mayoría de nuestras pacientes necesita lipoabdominoplastia y no una abdominoplastia clásica, porque casi nunca falta solo una cosa. La clave técnica es preservar las perforantes, que son los vasos que nutren la piel del abdomen: al conservarlos podemos aspirar de forma extensa sin comprometer la irrigación, que era la preocupación histórica de combinar estas dos cirugías. En un estudio prospectivo de 100 casos con esta técnica, ninguna paciente presentó necrosis del colgajo abdominal. Te marcamos de pie, planeamos la altura de tu cicatriz según la ropa interior que usas, revisamos si hay hernia y evaluamos tu diástasis. Y le damos atención especial al ombligo, porque es el detalle que más delata una abdominoplastia: se planea, no se improvisa.
Para quién sí está indicado
si te sobra piel en el abdomen y no se va con ejercicio, si tienes diástasis, o si tu abdomen quedó laxo tras embarazos o pérdida de peso. Peso estable al menos 6 meses y sin planes de embarazo próximo.
Para quién no
si fumas, es una contraindicación mayor y no una recomendación: el tabaco aumenta de forma significativa el riesgo de necrosis del colgajo y de que la herida se abra. Es motivo para posponer hasta que suspendas. Tampoco con peso inestable, obesidad no controlada, o si planeas embarazarte, porque el embarazo deshace buena parte del resultado.
Qué esperar
- 01
anestesia general con bloqueo regional para controlar el dolor, con una duración de 2 a 6 horas según las zonas a tratar.
- 02
Recomendamos una noche de hospitalización para vigilarte y manejar bien el dolor.
- 03
En todas nuestras cirugías de contorno corporal se colocan drenajes.
- 04
Vas a usar prendas de compresión durante 3 meses, con faja de primera y de segunda etapa, de una marca brasileña especializada, y el cambio de etapa se hace conforme baja la inflamación.
- 05
Tu recuperación no es solo esperar: incluye un protocolo de fisioterapia intensivo con drenaje linfático, aparatología y fisioterapia dermatofuncional, con dos objetivos claros, modular la fibrosis y aprovechar al máximo la retracción de tu piel sin dejar secuelas.
- 06
A eso se suman las sesiones de cámara hiperbárica.
- 07
Ejercicio a las 4 a 6 semanas, con una excepción importante: si reparamos tu pared abdominal con plicatura de los rectos, el ejercicio se difiere de 8 a 12 semanas, para proteger esa reparación.
- 08
El contorno definitivo se aprecia entre los 3 y los 6 meses, cuando baja el edema y la piel termina de retraerse.
- 09
Se colocan drenajes, y los primeros días estarás en posición flexionada.
- 10
La cicatriz madura a lo largo de 12 a 18 meses.
Riesgos y lo que te decimos con honestidad
te damos las cifras reales. En un análisis de 25,478 abdominoplastias, la tasa global de complicaciones fue de 4.0%, frente a 1.4% del resto de la cirugía estética; de esas complicaciones, 31.5% fueron hematomas, 27.2% infecciones y 20.2% eventos de trombosis. Los factores que elevan el riesgo están identificados: sexo masculino, edad de 55 años o más, índice de masa corporal de 30 o más, y combinar varios procedimientos. Aparte, el seroma es la complicación más frecuente en el seguimiento y está bien cuantificada: en un meta-análisis de 143 estudios y casi 28,000 pacientes, la prevalencia global fue de 10.9%. Saberlo permite prevenirlo con técnica, drenajes, compresión y fisioterapia temprana. Otros riesgos son hematoma, infección, que la herida se abra, cicatriz ensanchada, excedentes en los extremos de la cicatriz, y trombosis, que es la complicación grave y que prevenimos activamente. Algo que debes saber: la sensibilidad de la piel del abdomen inferior suele quedar alterada de forma permanente, en mayor o menor grado. Y la cicatriz es larga y permanente: la conversación honesta no es si habrá o no, es dónde queda.
Más allá de la estética
los datos de satisfacción de esta cirugía son de los mejores de la especialidad. En el estudio prospectivo de 360 pacientes, la combinación de liposucción con abdominoplastia obtuvo más del 99% de satisfacción, sin aumento del dolor frente a la abdominoplastia sola; el 86% reportó mejor autoestima y cerca del 70% mejor calidad de vida. En un estudio con escalas validadas en 95 casos, tanto pacientes como médicos reportaron mejorías significativas, y los pacientes describieron una mejoría mayor que la que percibían sus propios cirujanos, sin importar las variables evaluadas. Los autores concluyen que los cirujanos tienden a subestimar lo mucho que mejora el paciente. En pacientes que venían de cirugía bariátrica, la satisfacción con la autoestima pasó de 11% antes a 84% después.
A eso se suma lo funcional: cuando hay un delantal de piel, la cirugía resuelve la dermatitis y las infecciones recurrentes del pliegue, mejora la higiene y devuelve la capacidad de hacer ejercicio. Y cuando se repara la diástasis, se suman beneficios funcionales bien documentados, que explicamos en detalle en la página de reparación de diástasis. Existe evidencia de mejoría de la calidad de vida relacionada con la salud tanto en dominios físicos como psicosociales.
Mito vs realidad
Mito
“Con lipo me quito la panza.”
Realidad
depende de qué tienes. Si lo que sobra es piel, la liposucción no la retrae y puede dejarla más laxa. Si tus músculos están separados, aspirar grasa no los junta y el abdomen va a seguir protruyendo aunque estés delgada. Y si la grasa está dentro del abdomen, la cánula no llega ahí. Por eso la valoración define el procedimiento, no al revés.
Agenda tu valoración y definimos qué necesita tu abdomen.
Tiene costo y no se acredita al tratamiento.
Asesoría con el equipoSin costo. Resolvemos dudas de proceso, precios orientativos y logística.